Operación CR125. Día 3 – El diseño de nuestra Cafe Racer 125

Torrefacta funcionaba, podía dormir tranquilo a sabiendas de que, al menos esta vez, había hecho un buen trato. Ya podíamos comenzar la transformación Cafe Racer de 125 cc, pero antes era imprescindible tener las cosas claras. Tocaba ponerse el mono de ingeniero y diseñar nuestra nueva moto.


 

Sin duda es una de las fases en la que más disfrutamos, imaginando en qué puede llegar a convertirse nuestra moto base. De esta fase dependerá en gran medida el resultado final, que, si bien seguramente diste bastante de lo que tenemos ahora en nuestra cabeza, al menos debería parecerse un poco.

Es en esta fase en la que afinaremos nuestro presupuesto, pues una vez terminado el primer boceto de nuestra transformación, deberemos calcular cuánto nos va a costar, siendo realistas, sin engañarnos a nosotros mismos.

Como la Operación Cientoveinticinco tiene entre sus objetivos construir una moto asequible para todas las manos y bolsillos, es decir, barata y sencilla de hacer, nuestro diseño inicial se ha ajustado totalmente a esa premisa. La idea es conseguir una moto bonita pero sencilla. Buceando por internet puedes encontrar verdaderas obras de arte, que ojalá durmieran en nuestro garaje, pero te aseguro que sus precios te quitarían el hipo.

Otro factor que debe tenerse muy en cuenta en la fase de diseño de una Cafe Racer es su homologación. Nosotros nos dedicamos a homologar motos, y nos da una pena enorme cada vez que tenemos que decirle a un cliente (que ha pasado horas y horas transformando su moto) que algún componente no es homologable. Por eso nuestro lema es “antes de cortar pregunta”. No vamos a perder tiempo ni dinero en reformas que no se podrán homologar luego.

Después de haber tenido estos tres factores en cuenta (sencillez técnica, presupuesto y homologación) nos detenemos pieza por pieza para decidir qué vamos a hacer con ella:

  1. Frontal: nuestra Yamaha SR 125 tiene un frontal que integra el faro delantero, los intermitentes y el velocímetro. Lo vamos a suprimir, dejando en su lugar un faro redondo más discreto, intermitentes pequeños y un nuevo velocímetro más estilizado. Todo tiene que tener marcado CE, si no, no puede homologarse. Los velocímetros chinos dan muchos problemas en las homologaciones, a no ser que tengan toda la documentación necesaria, así que nos rascaremos el bolsillo.
  2. Guardabarros: el delantero vamos a sustituirlo por uno de fibra más pequeño. El trasero desaparece. Esto sólo es homologable si la matrícula tapa parte de la rueda trasera y ejerce de guardabarros.
  3. Manillar: si somos puristas lo sustituiremos por dos semimanillares agarrados a las barras de la suspensión. No descarto otro tipo de manillar plano, tipo Brat o Tracker.
  4. Depósito: desde mi punto de vista, junto con el asiento, es la base del éxito de nuestro diseño. La Yamaha SR 125 tiene un depósito estilizado que vamos a mantener, de lo contrario nuestro presupuesto se encarecería, y no hay razón para ello. En cualquier caso el negro actual desaparecerá, pero no sabemos si lo pintaremos o lo decaparemos.
  5. Asiento: ocurre lo mismo que con el depósito. Aquí no podemos escatimar pues la línea del asiento marca la imagen de toda la moto. La idea es un asiento marrón, bastante estrecho. Me gustan mucho los colines de fibra, pero encarecerían la moto, pues tendría que comprar colín, pintarlo igual que el depósito y además comprar un asiento, así que con toda la pena de mi corazón lo descartaré por un asiento con colín integrado tapizado o un asiento plano.
  6. Parte posterior: cambiaré los intermitentes por unos iguales a los delanteros, y la placa de matrícula irá en un portamatrículas con faro trasero redondo. Es de vital importancia que toda la óptica de la moto (intermitentes, catadióptrico, faro, freno trasero y espejos) tenga marcado CE, de lo contrario no se puede homologar.
  7. Neumáticos: me seduce la idea de cambiarlos por unos bastante más gruesos, pero la cartera será la que mande. Es lo último que voy a modificar, y si nos queda dinero del presupuesto los modificaremos.
  8. Carenado: desaparecen las tapas laterales. Esto nos obligará a albergar la batería en una caja que tendremos que diseñar y disimular, y a modificar el filtro de aire por otros cónicos homologados para esta moto.

Esta es la moto que, después de ver miles en Google, circula por las carreteras de nuestra cabeza. Soñar es gratis, de manera que hoy no hemos añadido ni un solo euro a nuestra cuenta particular, sin embargo acabamos de plantar los cimientos de todo lo que viene a partir de ahora. Te toca a ti ahora decidir el diseño de tu moto, ¡el próximo día le pondremos precio!

 

Diseño de Cafe Racer 125

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *